Institucionalizando la corrupción Noviembre 8, 2008
Posted by visionpolitica in Política, comunicación, educación, trabajo.Tags: Barómetro de las Américas, corrupción, Giancarlos Candanedo, institucionalizando la corrupción, Paulina Franceschi, PNUD
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El informe de desarrollo humano que recientemente presentó el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), labor que estuvo bajo la coordinación de la Dra. Paulina Franceschi, señala que nuestro país tiene en marcha iniciativas de éxito e incluso de buenas prácticas. Lastimosamente estas buenas iniciativas parecen no trascender para establecerse como prácticas cotidianas en la vida de todas las personas – naturales o jurídicas – que conforman esta nación.
Desde la perspectiva del informe, la institucionalidad del Estado panameño pasa a ser uno de los principales retos que deberá afrontar el nuevo gobierno para el quinquenio 2009-2014. Todos debemos reconocer que persisten problemas serios que no han sido resueltos ni atendidos con la eficacia que ameritan por parte del gobierno. Se han incrementado el costo de la vida, la desigualdad y la exclusión social, la inseguridad ciudadana; no se ha resuelto el problema del transporte, principalmente en la ciudad capital; persiste la amplia percepción de corrupción, pese a los esfuerzos que ha hecho el gobierno de turno, que al parecer han sido cosméticos.
Aunque los últimos informes de organismos internacionales sobre nuestro país difieren en algunos temas, todos coinciden en la amplia percepción de corrupción existente. El Barómetro de la Américas, por ejemplo, cifra en 70.2% la percepción de corrupción que la ciudadanía tiene de las instituciones del Estado panameño. El porcentaje es realmente alarmante y debe llevarnos a cuestionarnos si corresponde esto con la realidad. En caso afirmativo, ¿dónde quedan los esfuerzos del gobierno si persiste esta grave percepción?
Pongo un ejemplo triste pero real, que me hace dudar mucho de los esfuerzos gubernamentales para disminuir no sólo la percepción, sino la corrupción en sí misma. Hace algunas semanas un policía me puso una boleta por responder una llamada de celular cuando estaba parado en mi carro, mientras las luz del semáforo estaba en rojo. Afortunadamente – debo decirlo y reconocerlo – el agente no me hizo la clásica pregunta coimera que hacen muchos agentes en este tipo de situaciones: “entonces jefe, ¿qué hacemos?”. Acepté con tranquilidad la boleta, mientras el policía me decía que la podía pagar en el Banco Nacional de Panamá o en cualquiera de las oficinas del Tránsito. Inmediatamente me dirigí a la sucursal del BNP que queda cerca de mi oficina y recibí la primera decepción. El seguridad del banco, en un tono burlón y sarcástico me dijo que el sistema de cobro de boletas nunca ha funcionado en ese banco. Una sucursal, dos sucursales, tres sucursales; la misma respuesta. Días después me apersoné a la oficina del Tránsito en Plaza Concordia, donde – aunque no lo crean – me dijeron que “eso se cobra en la oficina de Albrook Mall”. ¿Será que yo y los demás ciudadanos honrados de este país no trabajamos y tenemos tiempo de sobra para ir a pagar una multa?
Prosigo. Días después me presenté en las oficinas de Albrook Mall y luego de formar una fila por más de una hora, la funcionaria me dice en ventanilla: “que va papá… hay boletas que aquí no se cobran, esta la tienes que ir a pagar en Pedregal”. ¿Cuál hubiera sido su reacción? Yo guardé silencio y me resigné a tener que ir a Pedregal a pagar la bendita boleta, mientras escuchaba gritar a la funcionaria en mi cara: “¡el que sigue!”.
¿Saben cuánto tiempo tengo de estar tratando de pagar la famosa boleta? Un mes; todo por no haber dado – nunca lo he hecho – coima. Definitivamente reconozco que el policía que me atendió hizo su trabajo. Sin embargo, la ineficacia, ineptitud y burocracia gubernamental, que tanto mencionan los informes de organismos internacionales, me hacen preguntarme: ¿se estará institucionalizando la corrupción? Todo parece indicar que sí, puesto que el gobierno no tiene ni el interés, ni la voluntad de poner los medios necesarios y efectivos para mejorar su servicio, para ser moderno y transparente.
Seguiré en mi intento de pagar la boleta. Espero lograrlo pronto. Pero lo que en realidad espero, como muchos panameños y panameñas, es un nuevo gobierno que trabaje por la reducción, modernización y eficacia del aparato gubernamental; que tenga una visión de Estado y se comprometa con la erradicación de todo tipo de clientelismo político.
En conclusión, que asuma la responsabilidad de fortalecer la institucionalidad del Estado panameño.
Giancarlos Candanedo
(Artículo publicado en el diario La Prensa, el 8 de noviembre de 2009)
La corrupción en la Universidad Interamericana de Panamá
Estuve leyendo su artículo y quería preguntarle, ¿como hago yo para luchar contra corrupción en los institutos privados? Soy estudiante de gastronomía en la famosa Universidad Interamericana de Panamá. Digo famosa porque U.I.P. ha ganado una reputación de ser la mejor universidad dentro del campo de Gastronomía y Turismo. Cuando uno le dice soy estudiante de la U.I.P, su reacción siempre es lo mismo, Ah, ¿de verdad? me dijeron que esa universidad es muy buena. Quizás esa es la imagen pública, pero dentro de las paredes, hay un ambiente que contradice todo los aspectos positivos de esa universidad “prestigiosa“.
El primer día de la universidad, estuve muy alegre porque era el inicio de mi camino para ser un chef. Después de unos meses de estar estudiando, empecé a darme cuenta de la realidad de ésta institución. Existen una serie de acontecimientos que estoy seguro que si muchos padres estuviesen enterados no dejarían a sus hijos inscribirse en ella. Se hace inconcebible que algunos profesores no tomen el control de las clases y permitan a estudiantes manejar un lenguaje y vestimenta poco apropiado para un salón de clases. La mayoría de los profesores que dan clases no están preparados a nivel académico para impartir clases, muchos de ellos sólo son licenciados.
Otro punto que cabe destacar es la realización de giras supuestamente académicas, en donde los estudiantes beben alcohol, consumen drogas, y realizan otras actividades indecorosas y lo lamentable es que los profesores conocen de estas situaciones y no hacen nada ,lo único que nos dicen es que no son responsables de nosotros, además estas giras son obligatorias y el estudiante que no la realice pierde el curso , a pesar que tengas una escusa justificada, entones toda la nota se basa en una gira? Y que pasa con todo el contenido visto en clases no vale, me parece injusto. No es posible esta situación dentro de una institución que se dice tener los más altos niveles de educación en Panamá.
Hay también problemas con el manejo de los alimentos en la cocina. El Chef Ricardo peraza quien es encargado de todas las actividades que existen en la cocina, casi siempre esta ausente de la cocina. Su comportamiento hacia los estudiantes es inadecuado por su lenguaje y es anti- profesional. La actitud del chef no contribuye a nuestro desarrollo integral, ya que muchos estudiantes necesitamos herramientas para nuestro futuro, no represión, groserías y malos tratos. En cuanto a el alto costo de las matriculas no observamos reflejado una balanza entre precio y calidad de los servicios tanto en educación como las instalaciones universitarias.
El tema de la corrupción no se limita únicamente a las instituciones públicas. En ocasiones son los individuos y empresas ajenas a la institución o al funcionario público, quienes propician los actos de corrupción.
Lo que comentas no me parece extraño, toda vez que el flagelo de la corrupción está, al parecer, en todos los niveles de la sociedad. Mi recomendación es hacer las cosas bien y cuando vemos algo mal, denunciarlo a través de los canales regulares establecidos para ello.
En el caso que me comentas quizá sea oportuno conversar con los más altos directivos de la universidad. Y respecto a la relación precio-servicio, por tratarse de una institución privada, seguramente podrás acudir a la ACODECO u otra que tenga competencia para ello.
Con respecto a tu comentario, se hace muy difícil conversar con los directivos de la universidad, ya que si uno pide una audiencia, siempre te dan una excusa y te remiten a la dirección de la escuela, que en éste caso es la decana de la facultad de hotelería, turismo y gastronomía, y cuando uno acude para pedir o solicitar algo las respuestas son evasivas, entonces que hacemos si parece que existiera una rosca en toda la institución?
Lo lamentable es que la mayoría de los estudiantes observan estas situaciones de forma pasiva y muchas veces pienso que se conforman con éste tipo de educación en donde lo único que vamos a tener es un título y no las herramientas necesarias para trabajar en el duro mundo laboral. Es preocupante la situación ya que el pago de 1400 dólares cada cuatrimestre para obtener ese tipo de educación!!!!
El ministerio de educación debería regular y supervisar las instituciones como estas ya que la situación es cada vez peor …siempre tengo la duda de retirarme de la universidad o seguir recibiendo una educación de baja calidad .
Hola Zara y gracias por tu comentario. Definitivamente no es fácil enfrentarse a la corrupción en cualquiera de sus niveles, entre otras cosas, porque quienes se dedican a este tipo de prácticas se “blindan” con personas a su alrededor.
Supongamos que esto no se trata de corrupción, sino de la prestación de un servicio deficiente, quizá mediocre. Pues bien, se rodearán de personas que piensen igual que ellos y que, como bien dices, pensarán: “Estos muchachos sólo vienen por su diploma, yo pongo el mínimo esfuerzo”.
Estoy casi seguro que hay profesores, administrativos y alumnos – quizá más de los que imaginas – dentro de la universidad, que sí tienen intenciones de recibir y brindar una educación de calidad. La cuestión es que llegues a ellos. Ninguna empresa o institución sobrevive del desprestigio. Créeme que a los más altos directivos de la universidad les preocuparán situaciones como las que plantean. ¿Haz intentado hablar a un nivel más alto, dejando constancia? No es lo mismo pedir citas verbales que mandar notas y que te quede constancia de tus intentos. ¿Me explico?
Tengo entendido que tu universidad forma parte de Laureate International. Intenta nuevamente llegar al rector(a) de la universidad. Seguramente te atenderá, porque se trata del prestigio de su institución, que además tiene un sello internacional.